El 16 de octubre de 1958, el bluesman de Chicago se subió al escenario del Odeon Theatre de Leeds con su Fender Telecaster para ofrecer el primer concierto de su gira europea y cambió (o amplió, por lo menos) la historia de la música en nuestro continente. La gira de Waters se promocionó como “historia viva del folk sureño”, pero lo que se vió -y escuchó- en el escenario fue algo insólito hasta entonces: no sólo por sus letras sugerentes o sus movimientos provocativos, sino también por el sonido electrizante, visceral y crudo que salió de su mítica Tele roja a la que apodaba “The Hoss”.

Muddy Waters

El público, que esperaba un concierto acústico, se quedó en estado de shock. La leyenda cuenta que cada vez que subía sus potenciómetros, el volumen se hacía más y más estruendoso hasta el punto que obligó a un crítico a retroceder cada vez más entre el público hasta que se encontró fuera del recinto. Algunos asistentes también abandonaron la sala abrumados. Pero Muddy Waters no se arredró, como declaró a Melody Maker: “ahora sé que a la gente en Inglaterra al público le gusta la guitarra suave y el blues tradicional, para mi próxima visita aprenderé algunas canciones antiguas”. Por lo visto esa gira ruidosa plantó algunas semillas fructíferas en Reino Unido: Eric Clapton, Keith Richards, Jimmy Page o Jeff Beck han reconocido más tarde la influencia de Muddy Waters en su música.